Claves e inspiraciones para diseñar mi nueva cocina IKEA

A la hora de diseñar una cocina, muchos son los factores a tener en cuenta si queremos que todas nuestras necesidades queden satisfechas, ya que una buena planificación ayuda a evitar errores y a hacer las cosas bien desde el principio. Esto  es algo que siempre cuento a mis clientes a la hora de comenzar mis proyectos profesionales, solo que esta vez tenía que contarme la historia a mi misma, saber qué necesidades tengo a día de hoy y cuáles podré tener en un futuro, porque una cocina es algo que nos acompaña a largo plazo y es conveniente analizar pros y contras de cada detalle para que el resultado sea el esperado.

Miguel, mi marido, y yo teníamos claro el estilo de cocina que buscábamos, así como un concepto bastante definido de su distribución, así que nos fuimos a IKEA, donde sabíamos que encontraríamos todo el apoyo necesario para dar forma a nuestras ideas y además que profesionales especializados en el área de cocinas nos podrían aportar su visión, así como ayudarnos a resolver algunas dudas que teníamos.

Nuestro asesor personal en tienda, nos preguntó medidas de la cocina y se informó de cuáles serían los cambios que se llevarían a cabo en la misma durante la obra, ya que nuestra idea era cambiar totalmente la distribución que tenía esta estancia de la casa de cuando la compramos.

También le explicamos todas nuestras premisas a la hora de diseñar la cocina, había puntos que para nosotros eran imprescindibles y no queríamos renunciar a ninguno de ellos, así que debíamos analizarlos uno por uno:

  • Cocina abierta al salón. En su día, la vivienda tenía la cocina independiente, pero para nosotros era fundamental conectar estas dos estancias, ya que donde hemos vivido anteriormente lo teníamos así con un pasaplatos y estábamos acostumbrados a estar en la cocina y poder interactuar con amigos que vienen a casa mientras que unos estaban en el salón y otros cocinando. Además, de cara a la llegada de Martina, esta idea tenía todavía mas peso, ya que podríamos estar cocinando y mientras verla si ella esta en el salón. Así que teníamos claro que acometeríamos esa parte de la obra para hacer un diseño pensado con esa conexión entre estancias.
  • Que sea amplia y podamos movernos cómodamente. La cocina presentaba unas medidas generosas para poder diseñar y distribuir el mobiliario de manera que pudiéramos abrir puertas y cajones sin entorpecernos aunque nos juntásemos varias personas en esta zona de la casa.
  • Capacidad de almacenaje y mantener todo en orden. Requisito muy importante, tanto presente como futuro, ya que ahora nuestra familia va a crecer y debíamos tener previsto qué espacio necesitamos para almacenar productos de alimentación, vajillas, utensilios de cocina, sartenes, cacerolas… Todo lo que se suele guardar y para lo que siempre parece que tengamos poco espacio.
  • Zona de encimera para trabajar. Disponer de una zona de encimera generosa sabíamos que era importante y mas en nuestro caso, que a ambos nos gusta meternos en la cocina a preparar y sabíamos que esto nos permitiría disponer cada uno de nuestro espacio sin entorpecernos.
  • Accesible. Poder acceder a todos los rincones de forma práctica, organizar elementos por baldas o cajones y cogerlos de la manera más rápida posible.
  • Estética Atemporal. Teníamos claro que buscábamos una estética de línea mas bien clásica pero al mismo tiempo con toques modernos, que combinase diferentes estilos, y donde los tonos claros y grises fueran los protagonistas, ya que dan mayor luminosidad a los espacios, y como teníamos claro que el suelo sería de madera, nos encajaba perfectamente en ese equilibrio cromático y de materiales que buscábamos.
  • Zona de lavado independiente. Le dimos vueltas al tema de integrar el tendedero en la cocina por hacer esta mas grande, pero vimos que era innecesario por tema de espacio, con la medida de nuestra cocina nos resultaba más practico mantener ambas zonas independientes, integrarlas visualmente, seguir una misma estética y aislar mediante una puerta cualquier ruido que la lavadora-secadora pudiera ocasionar al resto de la vivienda. Además, esto nos permitiría mantener separados los productos de alimentación de los de limpieza o elementos y accesorios para realizar la misma, creando dos zonas perfectamente definidas.
  • Zona de autocultivo. Siempre nos había hecho ilusión cultivar nuestras propias plantas aromáticas y culinarios como romero, tomillo, albahaca… Pero no habíamos dispuesto de espacio como para poder tener un rincón de estas características, así que propusimos también esta opción como necesidad, aunque podríamos decir que es mas un capricho que nos hacía ilusión.

Tras exponer nuestras ideas, planteamos diferentes opciones de distribución de muebles altos, bajos y columnas, hasta definir una propuesta que encajaba al 100% con nuestras necesidades. Posteriormente, nos asesoraron en cuanto a gamas y características de electrodomésticos, fuimos descubriendo las diferentes opciones que ofrece IKEA, y tras elegir esto, tocaba centrarse en la parte estética y decorativa, el aspecto que tendrían las puertas de armarios, los acabados de los mismos, el estilo de tiradores que preferíamos y la encimera que colocaríamos para que combinase perfectamente con el estilo que perseguíamos, un proceso que para nosotros fue bastante divertido puesto que trabajamos juntos dedicándonos a este tipo de proyectos y tenemos un gusto muy similar, pero en el que también hubo que debatir y negociar ciertos aspectos para que todo fuese a gusto de los dos 😉 (Esta parte del diseño, cuando trabajamos con nuestros clientes puede llegar a ser de lo mas intensa ya que para llegar a un acuerdo alguien tiene que ceder, jajaja, ahí lo dejo).

Algunas de nuestras imágenes inspiradoras que nos ayudaron a tener claro el proyecto fueron estas.

Una vez que nuestro asesor personal nos envió la propuesta de diseño, tuvimos claro que tan solo modificando dos aspectos, esa sería la cocina de nuestros sueños, así que ya queríamos avanzar lo antes posible, dar el ok definitivo y acometer el siguiente paso, que consistía en que nuestro asesor se desplazase a la casa y pudiese tomar medidas exactas de las cocina, ya que con la obra muchos habían sido los cambios realizados, así como ver in situ el lugar donde se va a llevar a cabo el montaje e instalación y tomar nota de todo tipo de detalles, algo muy recomendable realizar con el fin de prevenir futuros despistes o problemas que puedan surgir.

Una vez revisados todos los detalles, nos aportaron los nuevos planos corregidos, con todas las medidas detalladas y diseños con diferentes perspectivas de todas las zonas de la cocina y zona de lavado.

Llegó el día del montaje, y solo puedo decir que lo recordamos con muy buen sabor de boca al ver cómo todo iba cogiendo forma, saber que la cocina que un día imaginamos estaba ahí, en nuestra casa y pronto podríamos empezar a disfrutar de ella. Pero eso ya os lo enseñaré más adelante, en un nuevo post donde compartiré todos los detalles y podréis conocer el resultado final 🙂

Hoy he querido explicaros la importancia de un buen asesoramiento a la hora diseñar la cocina, así cómo las claves a tener en cuenta para darle forma, pensando siempre en presente y futuro y analizando todo tipo de necesidades.

Espero que os sirva de ayuda de cara a vuestras futuras reformas.

Feliz día.

Sonia.

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Sonia Escribano

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